domingo, 17 de noviembre de 2013

DEMASIADO VIEJOS PARA EL ROCK AND ROLL

Viejos estadistas y analistas, viejos colapsando los puestos de administración de las empresas, mercaderes, usureros, rectores, y viejos profesores, viejos comentando el fútbol. Quizás no queramos darnos cuenta del problema. Cuando la experiencia se convierte en vejez, lo mejor es desaparecer por el foro –Alejandro Bolivar. Se envejece con gracia o se vuelve uno viejo -Roberto Villar, Animales con inteligencia humana. La vejez no es una razón, es un estado -@CaseyRossfield.
Viejos que no viajan con los viejos del Imserso, ésos son los peligrosos. Viejos editores, viejos novelistas y críticos viejos. Incluso Dios debe ser un anciano. Deberíamos poder decir ¡Es un mundo nuevo, viejo! Pero los cara de cartón no se dan por aludidos. Quizás ese sea el problema. Viejos con más miedo que vergüenza.
Demasiado viejos para el rock, y eso sí que es estar bien jodido. Viejos o fósiles mentales, que es lo mismo, ya tengas diecinueve u ochenta y cuatro años. Este es el problema. No te jode. La vieja guardia no descansa, se pide siempre imaginaria, pretende velar por nuestros sueños.
El mundo ya era viejo cuando aparecimos nosotros, pero no es excusa para que hagamos de nuestro planeta un sitio mejor para todos, jubilando a las momias, para que podamos decir lo mismo que Bugs Bunny: ¿Qué hay de… nuevo, viejo?