sábado, 21 de agosto de 2010

EL RETRATO DE DORIAN R

Mi padre era un trozo de carne que Dios había abandonado en el sofá del salón, un trozo de carne en bruto, una vaca despellejada y descolgada de su gancho en el matadero, muda y sin ojos en sus cuencas que absorbían como si fueran dos pequeños agujeros negros toda la mierda que se emitía por televisión. Un trozo de carne pesado, acojonante. Cada vez que se movía para acomodarse era como si la montaña se dispusiera a partir al encuentro del profeta. Su movimiento modificaba ondas invisibles a nuestro alrededor. De esta forma percibía sus movimientos a ciegas, desde mi habitación. Mi padre era carne, era cuerpo, era peso, y no podía con estas tres limitaciones... Y por lo visto, su corazón tampoco.
Iban a operarle, y nadie vuelve a ser el mismo una vez operado, nuevo y sin reparar. Le miraba y se me antojaba que lo más aproximado a la idea de destino era la información genética. Él era dueño de una voz cavernosa y sus silencios me convirtieron en un hombre sin demasiadas cosas que decirle. Me entrenó para que fuera el mejor, pero no estaba orgulloso de lo bueno que era capaz de ser porque me entrenaba para que fuera todo lo bueno que él nunca llegó a ser.
Después de la operación, con mi padre echo polvo, jodido pero bien, cadavérico, y con una cicatriz en el pecho, constaté aliviado que, seguramente, sobreviviré a mi padre, y desde mi punto de vista jamás seré tan viejo como él. Recordé que solía decirme que la humildad la entendían mejor los jugadores modestos. En aquella habitación de hospital entendí qué quería decir con éso. Mi padre sabía muy bien de qué hablaba. De su propia vanidad. Motivo por el cual no tendré que esconder mi retrato en el desván.

viernes, 20 de agosto de 2010

LA PARADOJA INFINITA

Lo mismo Platón estaba equivocado y el mundo de las ideas es el nuestro. En la red no hay nada nuevo que destapar y por supuesto nada perfecto creado. El soporte no le imprime carácter a lo que circula ni un sentido diferente ( a no ser que estés inmerso en una competición por ver si eres capaz de agregar a más de 150.000 amigos en facebook). A ese respecto no supone un avance lineal en el progreso de la civilización. Se trata de algo paralelo, de una duplicidad de sus vicios y virtudes. Internet es la prueba de que hoy por hoy el hombre no es capaz de imaginar ni de construir un mundo mejor al que pertenece. La red es una vía directa hacia la mediocridad. Las ideas han de mover el mundo, no los medios. El deber de las ideas es imponer su dictadura y no plegarse a un soporte. No hablo de información. Hablo de pensamiento. Incluso una mala idea resulta interesante. Pero cuando se repite, resulta igual de coñazo que el sinsentido de repetir hasta la saciedad las buenas ideas.
Esa espiritualidad que Bowie y muchos otros han presentido en la tecnológia no puede más que transformarnos en unos incapacitados mentales. La globalización que está al alcance de nuestra mano pasa por convertirnos en seres encerrados en una habitación frente a la pantalla del ordenador. El sexo virtual es un camelo. Es como una paja mal hecha dentro de otra paja aburrida y concebida con tristeza.
Está clarísimo. La primera consecuencia del progreso es el aburrimiento. Todo progreso conlleva cierta dosis de estupidez y su propagación. Sería romántico hablar de un impulso tecnológico que mejorase nuestras vidas sin tener en cuenta por encima de todo el factor industrial y su comercialización. La realidad imperante es que la industria domina la perspectiva de la oferta y la demanda. Todo está patentado y no tenemos razones para quejarnos de nada. Ser un rebelde está pasado de moda. Nuestros teléfonos móviles nos han licenciado del servicio en cualquier barco pirata. ¿Quién se cree todavía que un tío tan moñas como Luke Skywalker devuelve la paz a la galaxia y restituye el equilibrio en la fuerza? Ser rebelde está pasado de moda, y la última estocada nos la ha dado la crítica musical tildando a Radiohead como la mejor banda de la década... No sé, hermanos y hermanas...Escucho O.K. Computer y Kid A y parece que la radio se ha jodido y no sintoniza bien. La propia repetición de sus letras por parte de Tom Yorke logra un efecto mecánico y devastador: es el discurso ideal para un Terminator colocado y fanático de Camus y Sartre. No entiendo a los críticos que han flipado con estos discos. La falta de dirección, la no cultura, la asunción de un futuro robòtico, y la corriente nihilista y el recelo inherente al avance científico, todo esto junto, quizás sirva para justificar una visiòn del mundo. Pero resulta que no nos hemos librado de casi nada y mucho menos vivimos mejor que antes.

lunes, 16 de agosto de 2010

DOMINGO

El séptimo día hay que intentarlo con más ganas aún si cabe, como si se fuera a acabar el mundo mañana o este no fuera suficiente para ti. Dejé de escribir un domingo, hace tiempo, cuando todos los satélites meteorológicos amenazaban con el lunes al día siguiente. Con una palabra basta para librarte del síndrome dominical la víspera de un examen. ¡Adelante! Sólo con aprender algo un domingo puedes ganar una guerra.
Hoy en día los cines se han convertido en establos. Y no parece importarle demasiado a quienes hacen bandera y defienden un socialismo cultural contributivo al amparo de una industria deficitaria que tiene que darles de comer y defender su propia identidad al mismo tiempo. Una realidad que parece no ser del gusto de la mayoría del público. Aún y así no cejan en su empeño los mártires del positivado nacional. Y si es necesario, en primera fila están preparados para soltarnos el discurso de la vergüenza los que nunca han buscado otra bandea que izar, rebeldes sin causa, familia y compañía artística, todos reunidos para recordarnos la importancia de los premios recogidos por su trabajo fuera de nuestras fronteras (además de los recibidos a imagen y semejanza en su propia gala anual) y el peso que hemos de reconocer por ello en su punto de vista sobre un modelo de financiación simétricamente opuesto en nuestro país.
Si en verdad los sueños cine son, en España estamos abonados a una suerte de la saga Pesadilla en Elm Street. Bien lo sabe Juan Marsé, Premio Cervantes, crítico con el paso de su obra por la cabina de proyección, y triste y absolutamente ignorado en su opinión sobre el estado actual del cine español por los mismos que han conseguido hacer del cine una causa de fuerza política, de lo ganado y lo debido, en un país tan dado al victimismo, donde la etiqueta de intelectual parece ser exclusiva del progresismo más reaccionario.

jueves, 12 de agosto de 2010

THE DOORS

La puerta norte del Templo es la de la verdad, y nada es verdad y nada es mentira al comenzar el camino. No me pidas que te lo muestre, pues yo soy el camino.
Si quieres entrar en mi vida, deja las maletas fuera. Si lo que buscas es oro, con tus manos te sobra. No temas hacer ruido al entrar: una mujer que no se viste con tacones es porque no quiere llegar muy alto en la vida. Si no te he preguntado, es porque no necesito tu aprobación. Y no se te ocurra despertarme. Ya lo haré yo solo. Deja que mi cuerpo te eche de menos.
Siempre que mientes siento el soplo de los vientos del este. Esta puerta pesa demasiado para intentar cerrarla de golpe una vez abierta. Quien la ha atravesado siempre dice lo mismo: el amor es muy plebeyo. Y miente. Se miente a sí mismo. El amor tiene un dueño. Y ese dueño eres tú.
En la puerta del oeste está el futuro. No entres si no sabes lo que quieres. El tiempo es movimiento y espacio contínuo, y explica la fragilidad del hechizo que poco a poco me acerca más a ti.
La puerta sur está bajo tierra. Allí están encerrados todos mis demonios. Si te doy la llave es porque ya no tengo miedo. Y puedes entrar a jugar y reírte de todos esos putos críos resabiados a los que se aplaca con un helado.

miércoles, 11 de agosto de 2010

LOS DIAS Y LAS NOCHES PERDIDAS

Yo era un escritor promesa antes de que la hoja en blanco se emborronara con los pensamientos de cualquiera, antes de pensar en editar mis lamentos y miserias, antes de creer que podía ganarme la vida acusando al mundo por su pena impersonal. Antes de que nadie leyera una sola frase mía todos los libros escritos se habían rendido a la verdad de mi prosa. La cultura se había redimido de la imagen a la que se había vendido y que tenía que traducir mis palabras en números, cuentas y tiradas, en un mercado depositario de la cultura-tortura que velaba por todos los autores en la feria del libro.
Antes de escribir nada, todo era posible. Leer siempre me había salvado de todo. Escribir me exponía a un caos calculado y enfermizo. Huía hacia delante devorando lo que se ponía por medio. Todas las canciones que excitaban mi rabia juvenil acabaron por aburrirme. No encontraba respuestas. Quizá llevaba demasiado tiempo en el mismo sitio, y los colores tornaban en azules pálidos, grises vaporosos y blancos húmedos y blandos. La oscuridad era tan solo un bostezo molesto. Y había humo por todas partes. Mis ropas, mis cabellos, mis días, olían a humo. Y si por si creía que un poco de sexo lo arreglaría todo es porque no comprendía demasiado bien la torturante y reiterativa avidez de su deseo. Su origen. Esta debería haber sido una metáfora inexplicable, retórica; un misterio formal, estético. Algo infinito. Un poema; algo invisible pero presente. A  lo mejor lo hubiera llevado mejor de esa manera.
Durante los días y las noches perdidas en los templos de la destrucción podría haberme quedado allí y ver el final de los tiempos, sin nadie a quien abrazar, sin nadie a quien coger de la mano, sin nadie que me besara de verdad. La velocidad de mis ojos disminuía con el paso de las horas, aunque no se detenían en nada en particular. Se volvían hacia el interior. Aquello no era un sueño. No conocía a nadie. Ni siquiera la monotonía me ayudaba a conocerme a mí mismo.
Por eso sigo intentándolo palabra por palabra como un gilipollas que no se entera de la misa la media. Porque, afortunadamente, en el origen de todo se encuentra un niño al que tienes que explicarle todo una y otra vez.

martes, 10 de agosto de 2010

JESUCRISTO SUPERSTAR Y EL LEGADO DE STRYPER

Resaca... Y de las buenas. Me despierto muy cansado después de un sueño en el que subo hasta la cima del Monte Calvario siguiendo los pasos del Jefe...De su hijo...Bueno, qué importa. Son la misma persona. Me explica lo de la Santísima Trinidad, y le pregunto qué coño es el delco de un coche y para qué sirve. ¡Había que aprovechar la ocasión!
Al pasar por las aldeas todos le miran con asombro y admiración, como si fuera una estrella de rock. No es de extrañar. Tiene el tatuaje de una cruz en su antebrazo izquierdo, lleva el pelo largo, una camiseta con la foto de Maradona, y gafas de sol, porque quizás sus ojos sean dos llamas redentoras o el universo entero o porque es ciego, lo cual explicaría muchas cosas. Aunque esto último no se lo pregunto, no vaya a ser que la líe...
Conoce muy bien el camino. Esta vez se le hace más corto sin tener que cargar con la cruz. Al atardecer, allí arriba, con una San Miguel fresquita en la mano de cada uno le pregunto:
-Oye... Después de morir por todos nosotros, ¿cómo es eso de resucitar?
Hace una pausa, pega un trago, y responde:
-Como comprar un disco que has perdido. Tienes la misma caratula y las mismas canciones, pero nada nuevo.

lunes, 9 de agosto de 2010

BIENVENIDOS AL TEMPLO

De escritor nunca publicado a blogger desconocido... De puta madre. Veo que no he perdido habilidades con el paso del tiempo.
En EL TEMPLO DE LA DESTRUCCIÓN la verdad no tiene que disfrazarse con bonitas palabras para ser lo que ya es por si sola. Aquí se adora a dioses de oro y barro que no exigen sacrificio alguno. Prefiero esforzarme bajo las sabanas si me haces reír y tus piernas son largas y suaves.
Solo acepto la etiqueta de instigador... ante un tribunal. Tú puedes sentirte provocado cuando quieras. Me niego a que el hecho de escribir le confiera ventaja alguna a mis opiniones. No quiero convertirme en un contertulio ni en un cantamañanas profesional.
Sí, seguro que en el fondo, pero muy en el fondo, soy un sentimental. Tendrás que bucear hasta ahí abajo para encontrar mi colección de discos de Luis Miguel y Michael Bublè. Pero merece la pena...Los tengo todos.
Puedes entrar cuando quieras y quedarte todo el tiempo del mundo. Las puertas no tienen cerradura y las ventanas siempre están abiertas. Trae a quien quieras contigo. Solo tienes que suspirar cuando necesites mi compañía. Cuando necesites dejar EL TEMPLO, adelante. Cuando decidas volver, yo te estaré esperando.

SOLO AXL ROSE PUEDE SACARNOS DE ESTA

España es un país muy dado al culturetanismo: la cultura a golpe de decreto, un progresismo malintencionado, un tráfico de influencias a prueba de balas, y de tontos, y del déficit publico, y de la subida del transporte publico, y, en definitiva, cualquier cosa más importante que se os ocurra subvencionar antes que la Pasarela Cibeles. Conviene recordar en vísperas de tal acontecimiento que la cultura ha de resultar accesible a todos, sobre todo, especialmente en este caso, cuando la pagamos. Pero he aquí que el españolito medio, y, concretamente el madrileño de andar por casa, sólo puede aspirar a vestirse en Zara, una marca (no confundir con firma) que irónicamente ha alcanzado su estatus preponderante en el negocio textil aprovechando el esfuerzo y el dinero derrochado en cualquiera de las pasarelas mundiales para concedernos un margen asequible en nuestras compras y aliviar la terrible mordedura del capitalismo protegido: pagar dos veces por la misma prenda.
El culturetanismo solo es posible es sociedades desarrolladas gracias a la corrección política. Y en la Comunidad de Madrid, la política corrige y dice qué es lo correcto...¡Hail!
Pero el culturetanismo no existiría sin el ejército de culturetas que lo definen. Y, por si os lo estáis preguntando, efectivamente el cultureta fue antes que el huevo. El cultureta ya existía antes, con apoyo o sin apoyo institucional. Fueron y siguen siendo los modernos (con toda la carga despectiva que se me ocurre para el término) que por modernidad entienden que el mundo no puede pasar sin su trabajo. Su arte. Y digo arte porque no se puede aspirar a ser un precursor de la cultura si uno no es un artista, y sobre todo, y he aquí el quid de la cuestión, porque sin esa etiqueta cosida en la espalda de la creación nadie daría un duro por ver desfilar una colección de burkas firmados del puño y letra de ninguno de estos culturetas.
Lástima que no siga entre nosotros Oscar Wilde para recordarnos que todo arte es completamente inútil. Y más si se pueden descoser sus mangas.

domingo, 8 de agosto de 2010

DE MADRID A CIELO

Madrid es una ciudad remendada con parches que se deshilachan en cada periodo estival. Parece un crío que pega un estirón cada vez que le suben los calores para beneficio del ejército de picapedreros de Keynes, teórico del último recurso post-ladrillo como modelo de producción en la Comunidad de Madrid: la reforma infinita y la chapuza continua...¡Ah!...Y los Putos Juegos Olímpicos. En las trincheras de la economía subsiste y se mantiene arraigada con fuerza la idea de seguir avanzando a toda costa, metro a metro, embarrados hasta las rodillas por una deuda no declarada en una guerra donde no se divisa el frente y en la que uno tiene la ligera sospecha de que lo tratan como a un pelotón enemigo al que tendieran una emboscada nada más salir de casa, en el metro, en la cola del cine...Haya donde vaya.
En Madrid el límite parece ser el cielo. Pero todavía conservo la esperanza de que no se le ocurra a algún gilipollas construir una escalera para llegar hasta allí arriba y alicatarle los bajos al Gran Jefe. La última vez que intentamos algo parecido con la Torre de Babel nos dieron para pelo. ¡Y qué coño! ¡Aún debería de durarnos el escarnio! En mi vida me he sentido más apático que como contribuyente.
Por favor, dejadnos el cielo de Madrid ya que no parece haber mas infierno que un verano en la ciudad.

sábado, 7 de agosto de 2010

EL RECICLAJE IMPENITENTE

Porque la fe es una cuestión de la arquitectura del alma, Justo Gallego anda construyendo su catedral en Mejorada Del Campo valiéndose únicamente de materiales reciclados, como si para un hombre santo en la argamasa del templo la culpa y su penitencia tuvieran más peso que la doctrina.
Y seguro que el bueno de Justo está más cerca de Dios que cualquiera de los mierdas que nos gobiernan y nos han hecho pagar dos veces por su negligencia. Primero, ocultando durante décadas el hecho de que el planeta nos va devorar como Saturno a su hijo para a continuación, y una vez ordenado el progreso y verificada su rentabilidad, hacernos cómplices en la expiación de su culpa, para lo que han cultivado entre tanto estiércol el mantra del nuevo milenio: el reciclaje.
Mientras nuestros gobiernos intentan concienciarnos, el ejemplo de Justo debería darnos ánimos para levantar más catedrales, miles de ellas, en serio, por todo el mundo, lugares de culto de todas las confesiones. Y que digo miles...¡millares tendrían que ser! El día del juicio final va a pillar a la mitad de la población mundial haciendo lo que no debe (¡eso espero!); y la otra mitad va a abarrotar las iglesias. Y todos nos daremos cuenta de que el mundo no giraba hasta entonces lo suficientemente rápido para esparcir su mierda por el universo.
Así que no os preocupéis por el orden cosmológico. El día que nos tengamos que ir todos a...la mierda San Pedro no va a tomarte la lección para comprobar si tiraste la basura en el contenedor correspondiente.
Peca fuerte y cree más fuerte, decía Martin Lutero; y yo sé que no eres una mala persona pero te has quedado al margen de todo durante toda tu vida y estás convocado para jugar de titular en la Liga del Fin del Mundo y comprender y hacer entender los inmortales versos de Jorge Manrique en donde la muerte nos alcanza a todos por igual, políticos y chusma de la misma calaña incluidos.
Yo no he reciclado ni pienso hacerlo en mi vida. Y si estás conmigo, al final de los tiempos la voz de los anónimos atronara como la justa banda sonora del fin del mundo.