lunes, 13 de septiembre de 2010

LA VUELTA AL COLE

El Corte Inglés debe estar repleto de aquellos sabioncillos que pasaban sus vacaciones entre chapuzones y media hora de vacaciones santillana antes de la siesta, y que llegaban a clase en septiembre haciendo quebrados como si llevaran toda la vida dedicándose a ello. ¡La madre que los parió! Tan aplicados eran que la vuelta al cole ya es una tortura programada con un mes de antelación en sus campañas publicitarias, como lo es la primavera para las niñas que querían ser mayores, y la navidad para aquellos mocosos que se empeñaban en montar el árbol y el nacimiento a mes vista para depresión generalizada del resto de la familia, y que había que desmontar después de las fiestas aprovechando el horario escolar para que no protestaran.
La vuelta al cole está ilustrada con la cara de esos angelitos uniformados y futuribles de alguna serie de televisión, que aprovechan para declamar ante las cámaras la lección que tan bien les han enseñado unos padres cansados de sus hijos sobre lo encantados que están de volver a clase y lo mucho que les gusta aprender... ¿Nos hemos vuelto locos o es que los niños de hoy se han convertido en los propios administradores del campo de concentración, en los arquitectos del Muro? Menudo berrinche me cogí el primer día de clase. Recuerdo que la vuelta al cole no me hacía ni puta gracia. Por lo menos no tenía a mi padre dándome la espalda para soltar cuatro gilipolleces y rellenar así tres minutos de informativo.
Aprender no es guay con siete años porque, para empezar, ni siquiera tienes gusto para elegir la ropa que llevas puesta. La vuelta al cole es lo peor que le puede pasar a un niño que quiera seguir siéndolo, y está el mundo como para no intentarlo. Los niños de verdad aprenden por inercia y no porque se lo propongan. Porque es lo único que saben hacer cuando no están con los click o la barbie o pegando a su hermano o hermana. Y ya es suficiente. Y sobre todo porque no les queda más remedio que ir pasando de curso cuando viven en la república independiente de mamá y papá (que como todo el mundo sabe es la primera de las dictaduras). Dos que si hubieran podido habrían vivido de sus padres hasta poder hacerlo de sus hijos.