martes, 10 de agosto de 2010

JESUCRISTO SUPERSTAR Y EL LEGADO DE STRYPER

Resaca... Y de las buenas. Me despierto muy cansado después de un sueño en el que subo hasta la cima del Monte Calvario siguiendo los pasos del Jefe...De su hijo...Bueno, qué importa. Son la misma persona. Me explica lo de la Santísima Trinidad, y le pregunto qué coño es el delco de un coche y para qué sirve. ¡Había que aprovechar la ocasión!
Al pasar por las aldeas todos le miran con asombro y admiración, como si fuera una estrella de rock. No es de extrañar. Tiene el tatuaje de una cruz en su antebrazo izquierdo, lleva el pelo largo, una camiseta con la foto de Maradona, y gafas de sol, porque quizás sus ojos sean dos llamas redentoras o el universo entero o porque es ciego, lo cual explicaría muchas cosas. Aunque esto último no se lo pregunto, no vaya a ser que la líe...
Conoce muy bien el camino. Esta vez se le hace más corto sin tener que cargar con la cruz. Al atardecer, allí arriba, con una San Miguel fresquita en la mano de cada uno le pregunto:
-Oye... Después de morir por todos nosotros, ¿cómo es eso de resucitar?
Hace una pausa, pega un trago, y responde:
-Como comprar un disco que has perdido. Tienes la misma caratula y las mismas canciones, pero nada nuevo.