jueves, 12 de agosto de 2010

THE DOORS

La puerta norte del Templo es la de la verdad, y nada es verdad y nada es mentira al comenzar el camino. No me pidas que te lo muestre, pues yo soy el camino.
Si quieres entrar en mi vida, deja las maletas fuera. Si lo que buscas es oro, con tus manos te sobra. No temas hacer ruido al entrar: una mujer que no se viste con tacones es porque no quiere llegar muy alto en la vida. Si no te he preguntado, es porque no necesito tu aprobación. Y no se te ocurra despertarme. Ya lo haré yo solo. Deja que mi cuerpo te eche de menos.
Siempre que mientes siento el soplo de los vientos del este. Esta puerta pesa demasiado para intentar cerrarla de golpe una vez abierta. Quien la ha atravesado siempre dice lo mismo: el amor es muy plebeyo. Y miente. Se miente a sí mismo. El amor tiene un dueño. Y ese dueño eres tú.
En la puerta del oeste está el futuro. No entres si no sabes lo que quieres. El tiempo es movimiento y espacio contínuo, y explica la fragilidad del hechizo que poco a poco me acerca más a ti.
La puerta sur está bajo tierra. Allí están encerrados todos mis demonios. Si te doy la llave es porque ya no tengo miedo. Y puedes entrar a jugar y reírte de todos esos putos críos resabiados a los que se aplaca con un helado.